- Señor intendente, usted que está preocupado por el aumento del consumo de alcohol en la ciudad, nosotros hemos pensado una campaña para disuadir a esos pícaros vagabundos y borrachitos que andan por las calles y afean el paisaje. Podríamos pensar en programas de rehabilitación, en atacar la problemática de la génesis del alcoholismo, en buscar los principios psicosociales que lo sustentan, en analizar las relaciones afectivas, en restringir la venta de alcohol y esas cosas que demandan esfuerzo, tiempo y dinero. Pero se nos ocurrió algo ingenioso, fácil y de gran aceptación popular. Básicamente, la idea es dar un permiso especial a la gente de bien para que haga lo que quiera -lo que quiera- con los borrachitos que se crucen por la calle. Así se van a pegar un julepe tremendo que les va a hacer pasar el pedo para siempre.
(Cualquier similitud con la UCEP porteña es pura coincidencia)
(Esta búsqueda apunta a este mismo blog)
Hebomorfia
Hace 3 horas









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Entonces es posible que más de uno que no bebe nunca, empezase a hacerlo solo para ver si pilla cacho, y quiza a alguno le gustase la experiencia y no lo dejase nunca... pero bueno, como medida desde luego es de lo más original.
por lejos, el mejor blog que leí en mi vida. estoy en la oficina y me tengo que contener las risotadas.
saludos!
Nena: la verdad es que eso de "pillar cacho" me parece muy acertado. Yo me pillaría a Cacho Castaña, aun cuando no estuviera muy borracho.
Polemista: si usted es quien parece por la foto, dudo que trabaje en una oficina. De todos modos, gracias por las risotadas.
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