lunes, 2 de junio de 2008

tengo relaciones intimas y engordo

No hay caso.
Las mujeres llevamos una cruz a cuestas.
Nuestro cuerpo va a contramano de la naturaleza. ¡Mírenme a mí, si no!
Yo era recontraflaca. Un día dejé de comer y me empecé a inflar como un globo.
Salí a correr y seguí engordando.
Me dieron mil recetas desesperadas para adelgazar: tomar jugo de limón, hacer acupuntura e hipnosis, fumar cigarros de aloe vera, escalar el Aconcagua de espaldas, no tragar saliva (la saliva engorda), dormir con un ojo abierto, masticar cuero de gato disecado, tomar tecitos de alfalfa, ver luces violetas (el violeta relaja los músculos y libera las grasas).
Practiqué todo lo que me dijeron, pero no funcionó.
Incluso la receta mágica: tener relaciones íntimas.
¿Y saben qué?
Desde hace unos meses la panza no me deja de crecer.

6 buscadores apelaron:

Anónimo dijo...

Epa! Como es eso? Pensé que era al revés!!

Anónimo dijo...

Es la mismisima Ley de Smith!

Apalabrada dijo...

Consejo que no falla:cerrar la piernas y la heladera.
Y para bien de todos apagar la pc. :)

Paula dijo...

Se llama embarazo, "gorda".

El Fantasma de la Duda dijo...

Una de dos: o cree que los bebés los trae la cigüeña de París o tiene mucho sexo oral.

Dani dijo...

no te preocupes, en un par de meses mas se te termina el problema. Pero si quieres puedes seguir masticando cuero de gato.