No hay caso, por más que lo intento no puedo.
Debe haber algún truco, un escondido secreto.
¡Eso, tiene que tratarse de una técnica!
Debo encontrar la manera de poder controlarlo para poder vengarme de los hedores ajenos en el colectivo o en los ascensores.
Pero no quiero que sigan riéndose en mi cara si cada vez que lo intento o me meo o me cago.
Viaje a Cuzco
Hace 10 años.









