"Érase una vez una gota de agua que se llamaba Albertita.
Albertita tenía una manía muy molesta. ¡Se la pasaba corriendo de la General Paz
al Obelisco, mojando todo a su paso y desparramando residuos!
Entonces, un funcionario pelado y malvado al que le molestaba que la gota hiciera eso porque al pasar le mojaba el ejido urbano, decidió vengarse.
Tomó un poco de Actitud Buenos Aires, hizo un bollo y cuando la gota pasó se lo arrojó diciendo:
-¡Andá a floodear calles a otra parte, guacha! - enojado.
La gota, muy triste, no pudo menos que lloriquear histéricamente.
-¿Qué te pasa, estás nervioso por las elecciones?, malvado paranoico - dijo la gota. -¡Querías jugar a la campaña sucia? Tomá, tarada, jajaja! - dijo el afrancesado funcionario, absorbiéndola con un carilina hasta hacerla desaparecer.
Desde entonces, la gota supo que jamás sería parte de un alerta meteorológico.
Moraleja: No estás en Buenos Aires, estás en el mundo."
por Corvina
Y sí señores, éste es el cuento ganador.
Además fué reprolijita para escribirlo y nos facilitó las cosas (claro que esto último no influyó en la elección). Nos costó elegir a éste porque reavivó la vieja lucha entre unitarios y federales.
Por otro lado, Isis y el Vengador Pitufante fueron descalificados por dopping ya que utilizaron más de 10 palabras en algún reemplazo.
Los otros que compitieron hasta el final y se llevan mención especial son los de Patu y Bandana (totalmente delirante lo tuyo), pero jódanse, Corvina les ganó, qué se le va a hacer.
Ah, y como Mejor Moraleja podríamos mencionar a Eva, que con simpleza se llevó la categoría peleando cabeza a cabeza con Hernán.
A todos los otros, gracias y espero que en la próxima se pongan las pilas.
¿Premio?, ¿qué premio? No, si yo no dije nada sobre premios... ¿y el honor?, ¿eh?, ¿y el honor?... no, no, pará, si yo... bueno, bueno, aflojen ché... no, no, ahí no que estoy operado...
Nota: Las otras versiones están en los comentarios de este artículo.







