¡Maldita sea!
Si lo hubiera sabido, habría tenido más precauciones.
Ya me maté tres veces, pero según el Consejo de la Muerte conformado por El Demonio, San Pedro y Michael Jackson, ¡no superé la prueba!
¿Qué me dijeron cada vez que me veían en el más allá? ¡Que mis suicidios fueron ineficientes!
¡Ineficientes!
¡Hasta para eso me van a calificar!
San Pedro me dijo con voz grave:
- Flaco, para venir al más allá no te podés matar así nomás. Tenés que matarte con estilo, con ganas, haciendo el plan de manera estratégica y calculada. Además, no podés dejar sangre por ahí ni quedar tirado como un pan de picnic. Hay que ser limpio y rápido. Tenés que matarte de forma tan eficiente que deberías quedar adentro del jonca en el cementerio sin derramar una gota de sangre, sin un grito, sin interferir con el orden del mundo. ¡Solamente una persona que tiene gran apego y entusiasmo por la vida puede matarse eficientemente!
Así que me dijeron "seguí participando", me recomendaron que disfrute de la vida y me mandaron de vuelta.
Ya veo que me paso toda la vida tratando de planear un suicidio eficiente y entusiasta.
Espero no morirme antes de lograrlo.
(Esta entrada apunta a este mismo blog. Vean el número récord de comentarios en esta otra entrada relacionada)
Viaje a Cuzco
Hace 10 años.







