Mi novia me quiere llevar a conocer a sus padres, mis futuros suegros. Vamos a almorzar un asado fantástico en el patio de su enorme mansión, donde hay césped, caballos, aves exóticas y un lago artificial. Yo no conozco a la alta alcurnia, pero creo que me voy a saber comportar.
Pero después mi novia me advirtió que a su mamá, luego de tomar el té, le encanta ver álbumes con viejas fotografías familiares.
Ahí medio me entré a asustar.
¡Yo nunca vi fotos viejas! ¿Y si reacciono mal?
¿Y si me asusto mucho, mucho?
¿Y si digo cosas como "¡Qué feos son sus parientes, señora!", "Vaca... yendo gente para la foto", "Ahora mostrame una de tu hija en pelotas", "Usted de joven parecía un travesti", "Su marido de chico tenía pinta de trolo, menos mal que usted lo curó"?
¿Y si las fotos viejas despiertan en mí el deseo de asesinar a toda la familia de mi novia?
Mejor me aseguro de antemano a ver qué se puede sentir, porque ya veo que hago el papelón del siglo.
Viaje a Cuzco
Hace 10 años.








3 buscadores apelaron:
Juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Me reí con el post, pero me apena la búsqueda porque (otra vez) parece tarea de la escuela para el hogar... y veo que ni siquiera hay voluntad de entender. Y para colmo, el diálogo con los padres es tan nulo que primero se le pregunta a Google.
Ah, sí, sí... Ando muy gruñón últimamente.
En todas las fotos antiguas las mujeres parecían travestis, es fija esa.
Publicar un comentario