Tal vez piensen que soy un idiota.
Que ya soy un adulto maduro, con la vida perfectamente diagramada y con nada fuera de control. Posiblemente piensen que no tiene sentido que esté pensando en estas cuestiones filosóficas.
Que cómo sé madurar.
Que cómo puede ser que huela tan bien.
Qué cuanto sol puedo tomar.
Tal vez tengan razón.
Pero estas preguntas sin sentido, estos cuestionamientos incongruentes, créanme, estas ideas son muy avanzadas para un durazno.
Viaje a Cuzco
Hace 10 años.








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Y mi bosque madura
y mi voz que madura
y mi voz quema dura
y mi voz, quemadura
Zas.
Héctor, no recuerdo si esa letra es de una canción de Ignacio Copani o de Andrés Calamaro.
¿Me saca de la duda?
Mal está el asunto, porque tampoco me acuerdo, deja reviso la musicoteca del abuelo
Ya la encontré, como un poema de Xavier Villaurrutia (de ahí lo escuché)que se llama nocturno en el que nada se oye
http://www.patricio00.com/post/2006/04/y-mi-voz-quema-dura.html
Un ointenta hacer silencio por los vecinos, pero... la carcajada explota en la última palabra.
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