viernes, 12 de febrero de 2010

mi jefe me hace vacio para que me vaya

Nunca lo había sospechado hasta hoy.
"Carlitos, gracias a vos vamos a salir adelante", me decía el jefe, dándome cínicas palmadas en el hombro. "Sos el joven estrella de la empresa, Carlitos, seguí así", repetía en las reuniones de directorio.
Y yo empecé a ascender porque no supe interpretar las señales.
Pero hoy me invitó a almorzar a su casa de campo, con su familia. Un asadito al lado de la pileta y cerca de los árboles y las flores.
Todo venía bien hasta que me sirvió la comida. "Tengo guardado el mejor pedazo para vos, Carlitos", dijo con sarcasmo.
A su mujer le dio un pedacito de pollo.
A su hija (que es vegetariana) le dio un zucchini con morrón.
A mí me dio un trozo de vacío.

(Esta entrada apunta a este mismo blog)

4 buscadores apelaron:

Chap! dijo...

Prepárese para ser achurado.

JuanRa Diablo dijo...

Qué ganas de amargarse. Si el vacío es de ternera y con la sal justa...

LALE dijo...

Y? que no se queje

mi jefe, una palmadita y gracias!

la gringa dijo...

Este Carlitos siempre ve el vaso medio vacío...