Yo me banco tener el pelo opaco, con las puntas florecidas y -mirá lo que te digo- hasta un poco de caspa me aguanto.
Pero lo que no puedo tolerar es tener el pelo triste, quejoso.
Porque uno puede ser sucio, pero aburrido jamás.
Después de todo, el pelo graso es cosa de la naturaleza, de lo que Dios le dió a cada uno.
Pero un pelo amargado...mmmh, ahí ya está fallando la personalidad que cada uno se forjó.
Por eso yo quiero darle piripipí a mi cabello.
Quiero un pelo con cuerpo, con vida, con chispa, bien vestido, con presencia.
No sólo quiero que mi cabello hable por mí.
Quiero además que se cague bien de risa.
Viaje a Cuzco
Hace 10 años.








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Ojo, que además quiere todo eso GRATIS.
Buenísimo el blog.
Mmmm..
Una cosa es tener el pelo triste.
Que, de pronto, empiece a hablar, vaya y pase.
Pero de ahí a tenerlo todo cagado y encima gratuitamente, por que sí.
NO, eh! Todo tiene un límite!
para mí que se trata de un pelado que quiere llenarse la cabeza de jolgorio y vestido para pelo así nadie repara en que, en realidad, está pelado. Desviar la atención, digamos.
bueeeno en todo caso de que tu pelo esté tan mal ... emmm rapate e hacete implantes nuevos nosé yo igual no me puedo quejar mi pelo es una real mierda
juaaaaaaaaaaaaaaa
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