viernes, 17 de octubre de 2008
como se puede hacer una fiesta de un suboficial de la armada
Perpetrado por
Jorge Mux
- Sí, señora, no se preocupe... Ya preparamos todo para la fiesta de su marido. Sí, no se haga problema. ¿Usted dice que su marido participó de operaciones durante los años setenta y que ahora tiene una gran nostalgia de esa época? Sí, sí, ya decoramos el salón con sucesos alusivos. Banderas trotskistas, servilletas y manteles con símbolos montoneros y del ERP; e incluso dos enormes tortas, una con el rostro del Che Guevara y otra con el de Fidel Castro. Las mozas llevan boina y fuman habanos. El disc jockey solamente pasará temas de Víctor Heredia, Pedro y Pablo y Mercedes Sosa. Y conseguí un grupo de disertantes de izquierda combativa para que den una charla sobre los desaparecidos. Perdón, no le entiendo bien. ¿Cómo? ¿Su marido no era militante montonero?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)








5 buscadores apelaron:
ay
Mux!
¡Hasta la victoria siempre, mi sargento!
Facil, es como la fiesta de un oficial, pero con algunas reducciones presupuestales.
Tres entradas para leer! Jaja.
estan geniales las tres, me mato lo del barbijo en el post de los olores. En cuanto al último post
cuando leí fiesta a un suboficial de la armada, me imaginé "otro tipo de fiesta", esas en que se mezclan generos y... bue, no importa. Saludos y seguí igual que está muy bueno
No quiero imaginar lo que puede llegar a hacer el suboficial con las tortas.
Publicar un comentario